Se trata de un paso político más hacia la reforma de RTVE, diseñada por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. La nueva ley dará vía libre al desarrollo de la reestructuración de la radio y televisión públicas, con la plicación de un plan que todavía no se ha negociado con los sindicatos.
La SEPI y RTVE reiteran la "voluntad de dialogar", pero bajo la premisa de no alterar el modelo de futuro diseñado por éllos. Más que negociar se trata de imponer unas condiciones ya rechazadas por los trabajadores durante la huelga general.
De momento no hay fecha para que sindicatos y empresa se vuelvan a reunir. Siguen pasando los días que nos conducen al abismo de la desaparición de la radio pública local.
Todo con el consentimiento político de quienes tienen en sus manos evitar el cierre de emisoras y la supresión de empleos.

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