DESPUÉS DE LA TORMENTA SIEMPRE VIENE LA CALMA. TAMBIÉN EN RADIO NACIONAL EN PONFERRADA
Én todos los conflictos laborales se producen momentos de tensión y de dificultad que se tienen que ir superando poco a poco, sabiendo que el enemigo a batir no son los trabajadores y sí aquellos que deciden, unilateralmente, nuestro futuro.

La SEPI y la dirección de RTVE cuentan con ese factor para intentar dividir a los trabajadores y poder aplicar su dramático y macabro plan de destrucción de la radio-televisión pública.
Han pasado más de dos meses desde que nos pusieron en el interior del féretro, pero todavía no han sido capaces de enterrarnos.
No le deseamos a nadie que tenga que vivir la angustia a la que estamos sometidos nosotros, sabiendo que dependemos de la voluntad de política de unos pocos y que no parecen dispuestos a dar marcha atrás en sus planteamientos, a pesar de que ya se ha demostrado el rechazo berciano al cierre de la emisora.
Que nadie dude de que la lucha que hemos emprendido hace ya meses la vamos a mantener viva. El resultado final no lo sabemos, pero es seguro que "no moriremos de rodillas" ni con la cabeza agachada.
